Sabemos que la impresión 3D tiene el potencial para generar oportunidades y aportar de manera útil y directa en la vida de todos, generando una nueva cultura de creación y uso.
Esta tecnología se ha vuelto bastante accesible como para que miles de personas puedan comprarse una impresora, sin embargo, hay un proceso que requiere tiempo y capacitación para su uso, complicando así el acceso de muchos.